El sector TIC asturiano apuesta por una FP más coordinada, flexible y adaptada al impacto de la inteligencia artificial

El AS5-HUB de Gijón acogió el pasado 27 de abril el Desayuno Dualiza del sector TIC en Asturias, un encuentro que reunió a empresas tecnológicas, centros educativos y administración con un objetivo común: avanzar hacia un modelo de Formación Profesional Dual más conectado con la realidad del tejido empresarial y alineado con los nuevos retos del sector.

La jornada contó con una apertura institucional en la que participaron Ángel Balea, director general de Formación Profesional del Gobierno del Principado de Asturias; Cristina Rodríguez, coordinadora territorial de Dualiza Norte de CaixaBank; Pablo García González, vicepresidente de FADE; y Enrique Jáimez, director general del Cluster TIC Asturias. Todos ellos coincidieron en la necesidad de reforzar la colaboración entre administración, centros formativos y empresas como elemento clave para mejorar la empleabilidad del talento joven

Durante el encuentro se puso de manifiesto el papel estratégico del sector TIC en Asturias, tanto por su contribución al empleo como por su capacidad de impulsar la transformación digital en otros sectores. En este contexto, la FP Dual se posiciona como una herramienta fundamental para responder a la creciente demanda de talento, siempre que evolucione al ritmo de un entorno marcado por la especialización, el trabajo por proyectos y la rápida evolución tecnológica.

La jornada se desarrolló a través de dinámicas colaborativas en las que se abordaron dos cuestiones clave: el valor diferencial del perfil junior TIC y las posibles mejoras para adaptar la FP a las necesidades reales del sector. Entre las principales conclusiones destacó el cambio de paradigma en los perfiles junior, impulsado por el impacto de la inteligencia artificial, que ya está asumiendo tareas tradicionalmente vinculadas a estos niveles profesionales.

En este nuevo escenario, el valor del talento joven ya no reside únicamente en la ejecución técnica, sino en su capacidad para aprender, adaptarse, interpretar y colaborar en entornos complejos. Competencias como el pensamiento crítico, la actitud, la capacidad de adaptación y el compromiso se consolidan como elementos clave, junto con una base técnica sólida y una formación continua.

Asimismo, los participantes identificaron retos estructurales en la adaptación de la FP TIC, especialmente en lo relativo a la coordinación entre centros educativos, empresas y administración, señalando la necesidad de mejorar la planificación de prácticas, la comunicación entre agentes y la alineación entre formación y demanda empresarial.

El encuentro también puso de relieve la importancia de avanzar hacia modelos de colaboración más estables y bidireccionales, en los que las empresas participen activamente no solo en la acogida de alumnado, sino también en la definición de perfiles, contenidos formativos y proyectos vinculados a la realidad empresarial.

La jornada concluyó con el compromiso compartido de seguir trabajando de forma conjunta para impulsar una Formación Profesional TIC más coordinada, flexible y alineada con las necesidades del tejido empresarial asturiano, reforzando así el papel del sector como motor de innovación y competitividad.